martes, 20 de noviembre de 2012


LOS NUEVOS CONSERVADORES DE CHAN CHAN
Alfredo Rafael Quispe Parimango (33) sufrió poliomielitis y tiene un poco más de metro y medio de estatura, usa muletas pero se sostiene de su fe. Es soltero, juega fútbol, básquet y practica natación. Se describe como un hombre honesto y sin limitaciones. “No creo tener una limitación, me siento capaz de hacer lo que otros hacen”dice. Trabaja en el palacio Uhle y es uno de los nuevos “conservadores” del Proyecto Especial Complejo Arqueológico Chan Chan del Ministerio de Cultura.
“Cuando llegué a Chan Chan todos me quedaron mirando, seguro se preguntarían que iría a hacer yo aquí”. 
En Chan Chan “pone sobre ruedas” a sus compañeros. Su trabajo por ahora consiste en habilitar las ruedas de las decenas de buguis (carretillas) pinchadas. Alfredo, quien laboró limpiando autos durante casi toda su infancia y adolescencia, dice que una persona con discapacidad se diferencia del resto porque tiene sus metas bien claras. “Yo todo lo puedo”, asegura.
No muy lejos de Alfredo, en otro sector de Chan Chan, Milton Rubio Castillo, se moviliza con cierta dificultad, pero labora junto a otras 250 personas con mucha libertad. La meningitis que sufrió desde el primer año de vida, no es un obstáculo para que despliegue todo su esfuerzo en el sector de elaboración de adobes. “Me siento realizado e independizado. Trabajar en Chan Chan me abre más puertas hacia el futuro.”. 
Antes de empezar a trabajar en el Proyecto Especial del Ministerio de Cultura, tanto Milton como Alfredo, tenían muchas preguntas, creían que por su impedimento físico los enviarían a un lugar descansado pero no fue así. “En Chan Chan todos trabajamos por igual y me da mucho gusto eso, me siento bien trabajando en adobes. Al principio me dolía la cintura y la columna, pero ya me adapté, ya me acostumbré”. 
Mientras levanta adobe por adobe para que el sol seque las partes aún humedecidas, Milton nos da otra lección, advierte que todo en la vida depende del ángulo desde donde se mire “Yo miro la vida por el lado positivo, sé que me han contratado porque además de querer conservar Chan Chan me están dando una oportunidad, no los defraudaré”, afirma. 
A nuevos trabajadores, les molesta que los marginen y que se burlen de ellos. Alfredo me cuenta que algunos de sus ex jefes creían que si trabajan con personas que tienen impedimento físico les demandará retraso y gasto, más que beneficios. “Somos conscientes que no producimos igual, pero queremos la oportunidad para demostrar lo contrario”. 
“La inclusión no es un tema nuevo en el mundo, los antiguos peruanos ya nos lo demostraron. No es una moda, es una necesidad el incluir e incluirnos”, explica el director del Proyecto Especial del Ministerio de Cultura, Henry Gayoso Paredes. Los antiguos peruanos se unieron para construir templos y ciudades como Chan Chan. Sin límites. Cada persona tenía un rol en la sociedad, la historia así lo describe y así esta graficado en su cerámica, donde incluso se puede apreciar personas que contribuyeron al desarrollo de las antiguas culturas pese a su discapacidad física.
Más trabajo 
El Proyecto Especial Chan Chan, adscrito al Ministerio de Cultura, tiene como política incorporar a personal de la zona aledaña al monumento para que participe en la conservación del monumento. Los nuevos trabajadores son incluidos de acuerdo a su experiencia en trabajos similares. Son capacitados e incorporados a los proyectos de conservación. La iniciativa busca en palabras del director del Proyecto Especial Complejo Arqueológico Chan Chan, Henry Gayoso Paredes, promover entre los pobladores del entorno un mayor compromiso en la defensa del patrimonio cultural de la región.
Mujeres Conservadoras 
Amas de casa que fueron capacitadas en cursos de conservación de monumentos de tierra se han convertido en las potenciales conservadoras de Chan Chan. Basta verlas trabajar para entender que no forman parten del mal llamado sexo débil, su fortaleza radica también en lo detallista y delicado de su género, cualidad que también exige el trabajo de conservación del patrimonio mundial de Chan Chan.
Conservación del Palacio Uhle
El equipo de técnicos del Proyecto Especial del Ministerio de Cultura, continúa con los trabajos de arqueología previa a la conservación de los muros hastiales del conjunto amurallado Uhle. Se recuperarán 7374 metros cuadrados del sector de muros hastiales, conformado por un conjunto de depósitos que pertenecieron al Regulo (Rey) Chimú que vivió en el mencionado palacio. Estos depósitos poseen la característica de tener cubiertas a dos aguas que constituyen los muros hastiales que están divididos en cinco sectores separados por los muros perimetrales. Según explicaron los expertos, en estos depósitos se almacenaron bienes permanentes y temporales como telas, cereales y metales.
“Uhle es el proyecto más importante que estamos ejecutando en Chan Chan. Es la primera vez que se interviene el área de depósitos, por muchos años afectada por la humedad y otros factores climáticos e inclusive humanos; es parte de nuestra responsabilidad intervenir con respeto a los criterios de “autenticidad” y “mínima intervención”. Señaló Henry Gayoso Paredes.

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